La familia, como clave en la prevención de recaídas
El papel de la familia en la prevención de recaídas consiste en siete procedimientos básicos, como así lo indican Ackerman & Blanco (1999).
- ESTABILIZACIÓN: la familia se estabiliza logrando una distancia emocional y objetiva, que le permita recuperar la perspectiva basada en la realidad y el desarrollo de fortalezas personales.
- ASESORÍA: antes de iniciar el plan de prevención de recaída es importante evaluar el impacto que la adicción ha tenido en el sistema familiar. Es importante reconocer los patrones de complacencia y tolerancia que ha desarrollado la familia ante las constantes crisis familiares.
- EDUCACIÓN: las personas que conforman la familia tienen que ser educados en los conceptos de recuperación y recaída para poder reconocer rápidamente las señales de peligro, puesto que la persona tiende a regresar a conductas habituales.
- IDENTIFICACIÓN DE LAS SEÑALES DE PELIGRO: una vez educada la familia les será más fácil a sus miembros poder reconocer los patrones cognitivos, emocionales y conductuales contenidos en el listado de las señales de peligro.
- VALIDEZ FAMILIAR DE LAS SEÑALES DE PELIGRO: se recomienda que cada miembro de la familia elabore una lista personal de las señales de peligro que, ellas y ellos, identificaron como peligrosas, y que las compartan entre sí, para estar más alerta y poder tener un buen sistema de retroalimentación entre todos sus miembros.
- ENTRENAMIENTO EN LA COMUNICACIÓN Y LA ELABORACIÓN DEL INVENTARIO: se entrena a la familia tanto en el aprendizaje de modos de comunicación más efectiva, abierta y honesta, como en la elaboración de un inventario diario que permita seguir de cerca el progreso o estancamiento del proceso de recuperación y las metas que la familia quiere lograr a corto y largo plazo.
- SEGUIMIENTO Y REFORZAMIENTO: esos procesos deberán ser parte activa y constante en la vida de la persona en recuperación y en los miembros de su familia.
En Ekintza Bibe, creemos que la unión familiar es una herramienta poderosa para superar las dificultades y recuperar el equilibrio emocional. Participar en el proceso terapéutico, compartir experiencias y mantener una actitud abierta son pasos fundamentales para lograrlo.
En nuestra Asociación tenemos grupos para familias, y en éstos, además, tienen cabida: las amistades cercanas, las personas con quien convives y son fuente de apoyo, los y las tutores, o profesionales de la educación o similares que acompañan en los procesos de vida.
Los grupos de “familia” brindan un acompañamiento en el proceso, sirviendo de apoyo y guía.
El cambio es posible cuando caminamos juntas/os.

